Nuestro organismo y piel nota cuándo tenemos digestiones pesadas, cuándo nos quemamos por sobre exposición al sol o cuando nos duele la cabeza. La solución es este aceite esencial. Contiene un 30% de aceites esenciales concentrados de menta y lavanda. Penetrará de dos maneras: a nivel de la piel, en pocos segundos, y a nivel olfativo, activando el sistema límbico y permitiendo relajarnos en profundidad.
¿Cómo lo usamos cuando nos duele la cabeza?
Se pueden echar unas gotas en un pañuelo cuando notemos dolor. Calmará y ayudará a reducirlo.
¿Uso siempre la misma cantidad?
Cuando lo uses en la bañera, debes utilizar un tapón. Para una ducha, medio. Si lo quieres aplicar simplemente antes de dormir, con unas gotas será suficiente.
¿Sabías qué?
Es un gran aliado para reducir las quemaduras producidas por el sol, refrescando, calmando y recuperando la piel.